sábado, 15 de junio de 2013

I.A. / Inteligencia Artificial



O el cuento de Pinocho versión 2.0

[¡Guarning!: Spolieros a tutiplén]

El futuro es raro –lo dicen todas las películas de ciencia-ficción futurista que haya visto– y en este futuro particular hay robots. Y todo lo que ello conlleva: Fabricantes que lanzan modelos cada vez más nuevos y cada vez más perfectos –si imitar lo humano es perfecto por la imperfección intrínseca de lo humano–, robofobia –alcanzando casos gravísimos– e incluso, robosexualidad.

El protagonista, un niño robot –sí, otra peli del niño que veía muertos y que años después zampaba bollos y todo lo que tuviese a su alcance– que es programado para ser hijo suplente, con un amor incondicional a su madre. Esta especie de pinocho de acero y silicio pronto empieza a elucubrar que quiere ser un niño de verdad.

Ay, el pobre robohijo se las podría haber visto muy felices, pero el hijo enfermo de sus padres adoptivos vuelve de un coma –¿alguien subcontrató un guionista de serial?– y como niño que es empieza a hacer el cabroncete con su hermano mecánico. Hasta que la situación se hace insostenible y sus padres hacen lo más humano: abandonarlo como un perro.

El pobre roboniño encuentra la compañía de un robogigoló –al que podríamos llamar cariñosamente el putito grillo del cuento. En efecto, quedan muchos años hasta entonces, pues a fecha de hoy los robochaperos y las robopinguis son bastante limitados, por lo que me han contado. Me deja con la duda de… ¿Los futuros robots de uso sexual tienen que ir recargando de fluidos o no los emiten?

Para no alargar la explicación, robohijo y putito grillo viven un montón de aventuras, incluida una visita a la ciudad del vicio del futuro, para acabar en una Nueva York totalmente inundada por el deshielo ártico… Y sí, robohijo encuentra a su hada –subacuática y de yeso– en la Isla del Conejo (Coney Island para los puristas), pero el hada no responde. Pasan los siglos y no se sabe exactamente si aliens, robots o humanos hiperevolucionados le encuentran y le clonan a su madre. ¿Viven felices y comen perdices o para entonces las galliformes de fin de cuento ya se hallan extintas o evolucionadas a un nivel elevado de conciencia? ¿Serán las descendientes de las perdices los seres del futuro que ayudan a robohijo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario