[Achtung! –¡Jesús!– propuesta de remake, intenten
ver lo que veo, o más allá]
Imaginen a Carmen
Maura o Elvira Lindo, en bata de boatiné, dándole comida a su perrito faldero.
El plano va abriéndose, sale por la ventana, vemos un bloque de pisos de ciudad
dormitorio, un barrio dormitorio, fundido a negro… Y, o Fernando Tejero o
Javier Cámara, abre los ojos de un sobresalto, en su cama. Es todavía pronto
(no hay luz de día). A su lado, Malena Alterio se ata el último botón de un
uniforme de dependienta de super. Besito a su cari y un me voy corriendo,
que si no pierdo el enlace de bus.
[Avanza un poco
la historia]. Carmen o Elvira, está comprando en el super, y de palique con la
dependienta, Malena, le cuenta que su hija no la visita casi nunca, que sólo se
acuerda de ella cuando no le llega para la hipoteca… y que si no se atreve a
cambiar una bombilla. Malena le propone mandarle a su cari, que está de ETT, pero no siempre le llaman. Por el fondo: ¡Oigan!, que aquí no se viene a darle a la
sinhueso. Carmen/Elvira: Calle,
hombre, que no le viene de cinco minutos! Y a la cajera: Ay, Maly, eres un amor. Que se pase cuando
quiera y se llevará propina.
[Avanza más la
historia] El cari y Carmen/Elvira se
han conocido. Él le hace de chico para todo, que si colgar un cuadro de punto
de cruz, que si pasear el perro... Y Maly,
cuando libra se pasa a limpiar por su casa. Carmen/Elvira, un día, muy seria,
los sienta a los dos a su mesa, con una botella de chinchón. Les propone un
trato. Desde que enviudó [plano emotivo de una foto de López-Vázquez, limpiada
con mimo por la manga de Carmen/Elvira], no ha tocado su testamento [Con un pensión de viudedad no me puedo pagar
un notario], en el que dice que su heredero es su marido (sin nombre) y
después su hija. [Copazo de chinchón y textual]: Pues no me sale del chirri que esa desgraciada, fruto podrido de mis
carnes, se quede lo que todavía no le he dado. Y les ofrece casarse con el cari, para que una vez muerta herede. Y no puede tardar mucho: No me he vacunado
de la gripe, estoy que peto de colesterol, tengo más azúcar en la sangre que…[inserte
algo gracioso]. Lo hace por ellos.
[Continuo a la
escena anterior] Largo viaje en bus, con sus transbordos de vuelta al piso
compartido, silencio y ruido ambiental. Al llegar a la habitación, él: No estarás pensando… en serio… ella: Agarrarse a un clavo ardiendo. No tenemos
nada. Y se me va a pasar el arroz. Etc… se podría hacer más emotivo y tal.
[Avanza más la
historia] Carmen/Elvira no es tan mayor como para haber perdido la líbido, así
que se podría poner algunas escenas graciosas con el tema.
[Final y epílogo]
Funeral de la anciana. La hija, que se huele lo que hay, le pone ojitos (y más
que eso) al cari. Podría ser un final
abierto, un final feliz (el plan concluye bien, con emotiva limpieza de dos
fotos enmarcadas), una pelea de gatas… Eso ya lo decidirá el director.